El marketing industrial, y sobre todo el marketing B2B, durante la última década se ha visto obligado a adaptarse a las nuevas formas de vender nuestros productos y servicios.
El entorno digital ha generado un vuelco en nuestros comportamientos a la hora de relacionarnos, tanto a nivel personal como profesional, y como no podría ser de otra manera, también afecta a las relaciones con nuestros clientes, proveedores, colaboradores, partners, etc.
¿Cómo afecta esto a la empresa gráfica?
Nuestras empresas se han tenido que transformar atendiendo los nuevos requerimientos del mercado:
- Nuestra competencia ya no es local, es mundial
- Se ha generado un gran incremento en la demanda de productos personalizados
- Presión para conseguir productos de forma inmediata en el mercado, etc.
- Valoración y preferencia por los productos sostenibles
Estas y otras cuestiones han provocado que las industrias gráficas ya no puedan ni producir ni vender como lo han hecho hasta ahora. Ante estas nuevas demandas del mercado, solo nos queda el reto de adoptar nuevas estrategias y mecanismos para comercializar nuestros productos de una forma eficaz.
¿Por qué es necesario el cambio?
Tradicionalmente, las empresas han apoyado sus ventas en equipos comerciales, intermediarios, publicidad en revistas o la participación en ferias. Estas acciones siguen siendo válidas, pero ya no son suficientes por sí solas.
Hoy en día, nuestros compradores son profesionales que utilizan internet como herramienta clave en su trabajo diario. Además, esperan tomar decisiones en base a una experiencia de compra satisfactoria.
Según diversos estudios, casi el 90% de los compradores B2B comienzan su búsqueda de productos en internet. Son perfiles que necesitan resolver problemas dentro de su empresa y que investigan online antes de elegir un proveedor.
El papel del marketing digital
Por todo ello, el marketing digital se ha convertido en una estrategia prioritaria para las empresas industriales.
Tener presencia en internet es fundamental, pero no basta con “estar”. También nuestros competidores están ahí.
Para destacar, es necesario construir una reputación de marca sólida, aportar valor y generar confianza. De este modo, cuando el cliente se encuentre con ofertas similares, se decidirá por aquella empresa que le transmita mayor credibilidad.
Más allá del precio
El precio es importante, sin duda. Pero no lo es todo.
La verdadera diferencia la marcan factores como:
- Cumplir plazos de entrega
- Ofrecer asesoramiento profesional
- Proporcionar un servicio excelente
Estos elementos son los que fidelizan al cliente. Sin embargo, antes de llegar a ese punto, hay un paso imprescindible: conseguir que nos conozcan.
La oportunidad del entorno digital
El marketing digital ha democratizado la publicidad. Hoy, cualquier empresa —también las pequeñas— puede tener presencia online y darse a conocer con los recursos adecuados.
Pero no sirve de nada estar por estar.
No buscamos seguidores: buscamos clientes.
Y para lograrlo, necesitamos una estrategia clara que responda a preguntas clave:
- ¿Quiénes somos?
- ¿Qué ofrecemos?
- ¿A quién nos dirigimos?
- ¿Cómo queremos llegar a ese público?
Como no podemos ser expertos en todo, esta labor solo puede llevarse a cabo de forma eficiente o bien contratando a un equipo de profesionales en plantilla o bien mediante un servicio externo de consultoría de marketing. Desde Print Consulting, como expertos en el sector gráfico, os ofrecemos servicios de consultoría de marketing. Podemos ser tu departamento de marketing externo.