EL 93,7% DE LAS GRANDES EMPRESAS INVIERTE EN FORMACIÓN DE SUS TRABAJADORES. EN EL CASO DE PYMES Y MICROPYMES SÓLO LO HACE EL 25,6%. ¿ES ÉSTE TU CASO?
Cundo llegamos a la segunda mitad de cada año es momento de medir la consecución de los objetivos anuales de formación en nuestra empresa y establecer los objetivos del próximo año.
Fijar objetivos es fundamental para cualquier empresa. Sin una meta establecida no sabremos hacia dónde debemos dirigir nuestros esfuerzos. Pero los objetivos serán una mera lista de intenciones si no van acompañados de las actuaciones necesarias que nos lleven a las metas propuestas.
Conseguir nuestros propósitos sólo es posible contando con el valor de las personas que nos acompañan en el proyecto. Las empresas por sí solas no conseguirán nada. Solo las personas son capaces de hacer que el proyecto sea viable y la empresa sea competitiva.
Por tanto, es evidente que el capital humano es el principal valor de la organización y, en muchísimas ocasiones, la gestión de este capital es la gran “olvidada” en el día a día de la gestión empresarial. Y, sin embargo, la formación puede ser un motor para aumentar la productividad.
Todos coincidimos en que la formación realmente es una herramienta para potenciar el capital humano. Genera una ventaja competitiva que permitirá a los profesionales no sólo hacer mejor lo que hacen, sino además plantearse estrategias de futuro ante el cambio tecnológico y adaptarse a este cambio.
La formación es tanto un derecho del trabajador como un deber del empresario
Nos proporciona:
- estabilidad en el empleo: una persona que no se forma, rápidamente queda “desactualizada” y lamentablemente e injustamente, la empresa deberá prescindir de ella.
- mejora en la empleabilidad: permitirá al profesional mantener su empleo, capacidad para buscar otro empleo u optar a otro puesto dentro de la misma empresa.
Las personas que están en nuestra empresa no deben de estar con nosotros por no tener otro sitio donde ir sino porque, de todas las opciones a elegir, la mejor es la nuestra.
¿Entonces, porqué sólo el 25,6 de las pymes y micropymes invierten en formación?
Esto obedece a varios factores, pero una de ellas es las dificultades culturales del empresario para adquirir conciencia de la importancia de la formación de sus trabajadores y de sí mismo.
Esta tendencia está cambiando en el tiempo. Según el Ministerio de Trabajo:
En 1992 se formaron 200.000 trabajadores de 33.000 empresas,
En 2014 se formaron 3.526.000 trabajadores de 471.000 empresas.
De estos 3.526.000, 2.423.000 profesionales se formaron bajo demanda de las empresas y sólo 262.000 en formación general.
Aumenta la demanda de formación, pero sólo la no reglada
Durante los últimos años ha aumentado la demanda de formación entre los ocupados. El número de los que cursan algún tipo de estudio se ha elevado un 6,7%. Algo sorprendente de esta tendencia es que el 97,6% de estos nuevos empleados que se forman cursan estudios no reglados, es decir, enseñanzas que están más directamente orientadas a la empresa.
Detectar las necesidades formativas adecuadas no siempre es fácil y gestionar y planificar esta formación tampoco, por ello los centros de formación especializados ponemos todas las herramientas para cubrir y satisfacer estas necesidades de nuestros clientes.
En Print Consulting podemos ayudarte a planificar tu formación como parte del desarrollo estratégico de tu empresa. Diseñamos programas adaptados a cada organización para optimizar procesos y desarrollar equipos más eficientes. También gestionamos la bonificación de la formación ante la Fundación Tripartita para la Formación en el Empleo (FUNDAE) sin coste adicional para la empresa.
Si no has cubierto todavía la cuota de formación bonificada, no esperes a última hora para programar tus actividades. Y si ya lo has hecho, éste el mejor momento para plantear la formación de tu equipo para el próximo ejercicio.